« Una pequeña grieta en ti no significa que estés roto, significa que te pusieron a prueba y no te desmoronaste. «
L. Pandexter

El mundo se encarga de agrietarnos, de llenarnos de fisuras, y es allí donde reside para nosotros un crisol de posibilidades; la «cicatriz» se convierte en una ocasión para enfrentarnos al mundo.

El Kintsugi es la práctica de reparar fracturas de la cerámica con barniz o resina de oro. Roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y de cada Ser, y deben mostrarse en lugar de ocultarse. Así, al poner de manifiesto su transformación, las cicatrices hiembellecen el objeto.

El poeta Rumi decía que “la herida es el lugar por donde entra la luz”.
En esta filosofía hay algo opuesto a la manera occidental de ver la fractura, tanto anímica como material: en lugar de que un objeto roto deje de servir y lo desechemos, su función se transforma en un mensaje activo. El objeto roto pasa de ser una cosa a ser un gesto gráfico que nos incita a emular su poderosa transformación. Metafóricamente, la herida pasa de ser un trazo de oscuridad a ser una ventana de luz.

Tu tienes la capacidad para mantener tu integridad antes circunstancias radicalmente cambiantes.

Yo pongo, pongo a disposición un espacio simbólico de creación, protegido, sin juicios, donde puedes expresarte libremente, enfocando la atención al aquí y ahora, con el Arte Terapia Integral. 

Sesiones 1:1 On-line.

Obra: «Fly» Libro silencioso. F.Cerami

Ph. Jorge Troitiño

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